septiembre 26, 2022

Análisis de Moss Book 2: como volver a ser un niño y disfrutar de un videojuego por primera vez

Análisis de Moss Book 2: como volver a ser un niño y disfrutar de un videojuego por primera vez

Allí donde nos lleve la montaña rusa de la supervivencia de la realidad virtual, ya sea llegando hasta el sonoro éxito o estampándose contra el más estrepitoso de los fracasos, allí estaré yo defendiendo a capa y espada que, sólo por la saga de Moss, ya habrá merecido la pena.

Las buenas ideas del primero crecen y explotan aquí en un Moss: Book 2 que sigue sin ser Half-Life Alyx y sigue sin necesitarlo. Es, por sí sola, una razón de peso para asomarse a la realidad virtual, pero también uno de los videojuegos más impresionantes de los últimos años.

La realidad virtual es mucho más que pistolas

Me perdí su asalto a PlayStation VR y he terminado jugándolo en su llegada a las Quest 2, pero a ti te recomiendo que lo pruebes allá donde puedas o, incluso mejor, donde más puedas disfrutarlo. Sigue sin ser el juego más exigente del mundo en lo técnico, pero es sin lugar a dudas el que mejor ha entendido que no todos los juegos de realidad virtual tienen que ponerte una pistola en las manos para demostrar su inmersión.

Soy consciente de hasta qué punto tanto el primero como este Moss: Book 2 necesitan a la realidad virtual para tener un mínimo de sentido. Dicho de otro modo, sería un buen juego sin jugarlo a través de unas gafas, pero perdería una gran parte de su esencia. Ya, ya, sé lo que estás pensando, pero imagino que tampoco podrás negarme que The Last of Us tampoco sería lo mismo jugado en una NES.

Gran parte del logro de la saga de Polyarc, ahora con un abultado músculo que les ha permitido corregir aquél coito interrumpido de la primera entrega dando un cierre por todo lo alto a la entrañable ratoncita Quill. No parece que haya un libro 3 en el horizonte, así que los que acabasen ligeramente decepcionados con el final de la primera entrega pueden estar aquí la mar de tranquilos.

No sólo crecen en ambición en lo que a un desenlace se refiere -para enmarcar, por cierto- sino también en posibilidades y en saber medir mucho mejor un ritmo en el que la integración de los puzles, los combates y la suma de nuevas habilidades es un ejercicio magistral de desarrollo de la aventura.

Moss

Si sigues aquí y aún no te has lanzado ya a jugarlo, déjame que profundice más en qué es Moss: Book 2 y, sobre todo, lo que me ha llevado a soltar las gafas con la sensación de volver a ser un niño y estar descubriendo qué es un videojuego por primera vez.

Unos escenarios en los que da gusto perderse

Tras un breve resumen que nos pone en situación tras cuatro años de espera para continuar la aventura, Moss: Book 2 nos devuelve el control del lector para acompañar a Quill en el periplo de salvar el mundo de Moss. Espada en mano, toca recuperar el resto de piedras que deberían poner fin al colapso que se avecina.

Como el lector nosotros somos un personaje más del escenario, un ente de posición fija en cada uno de los dioramas que visitaremos que, además de controlar el movimiento, salto y ataques de Quill, también podremos manipular el entorno con nuestras manos para, por ejemplo, mover una piedra que permita a la protagonista continuar su camino.

Moss Book II

Digamos que, si el escenario se compone de un pasillo que lleva a unas escaleras y tras ellas hay una sala, nuestra vista irá saltando de zona en zona conforme Quill avance lo suficiente. Son, por así decirlo, pequeñas pantallitas con identidad propia que no requieren de tiempo de carga para saltar de una a otra.

Y en Moss: Book 2 más que en el primero, eso de la identidad propia es aún más importante. He perdido la cuenta de las veces que me he quedado completamente embobado con los detallitos que componen cada una de las salas que recorreremos. Es increíble cómo el juego te ofrece, con lo mínimo, la sensación de que eres ese citado lector disfrutando en primera persona de las ruinas del castillo que tienes ante ti.

A un nuevo nivel, aún más especial si cabe, esta secuela cambia la sensación de estar ante un precioso diorama por la de estar dentro de un videojuego. Tal vez por cómo en esta ocasión la unión entre salas está más presente en el escenario, o por cómo en todo momento te permite girarte en busca de referencias que te hagan entender la magnitud del mundo por el que pasea Quill. Lo que desde fuera son un montón de polígonos a vista de alguien que ya ha visto de todo, dentro de las gafas es magia a través de los ojos de un niño.

Moss Book II

Una aventura que nunca decae

Pero pese a las mejoras, para bonito ya teníamos el primer Moss, y aquí veníamos en busca de algo más, en especial en lo jugable. Por suerte, sus creadores no han estado de brazos cruzados y, aunque la falta de variedad en los enemigos sigue ahí con escasos cambios, en todo lo demás el salto de calidad y ambición es mayúsculo.

No quiero hablar más de la cuenta porque las sorpresas merecen muchísimo la pena, pero bastará con decir que la espada se nos queda corta, que hay más armas disponibles, y que todas ellas cuentan con un poder especial que además de agilizar y facilitarnos los combates, también servirán de excusa para juguetear mucho más y mucho mejor con los puzles.

En una clara mejora respecto a la primera aventura, Moss: Book 2 ha aprendido a gestionar mejor el ritmo de la aventura para arrojarnos sin prisa pero sin pausa una colección de eventos muy bien medidos. Ahora un poco de historia, ahora un puzle, ahora una pelea, ahora un escenario precioso y ahora un giro en la trama.

Moss Book II

No miento cuando os digo que no paras nunca, e incluso cuando tienes que deshacer un camino ya hecho o tomas una ruta alternativa en busca de un secreto que se haya podido quedar atrás, incluso ahí hay novedades o sorpresas suficientes para que el paseo merezca la pena.

La variedad en los puzles, especialmente apoyada por esas nuevas habilidades mencionadas antes, pero también en lo que parece ser una regla autoimpuesta para no repetir ideas en exceso, hace que recorrerlos sea mucho más gratificante que en el primer juego. No puedo decir lo mismo de los combates, que siguen estando un paso por detrás de todo lo demás, pero lo compensa con unos jefes finales memorables que he disfrutado con una sonrisa de oreja a oreja.

Moss: Book 2 sigue pecando de ser un juego mucho más corto de lo que le gustaría a cualquiera que cae en sus redes, pero al menos no tienes la sensación de que se ha terminado justo cuando la cosa empezaba a prometer, algo que sin duda marcó mucho las opiniones respecto al primer juego.

Esta vez no hay excusas. Esta vez Moss: Book 2 merece con todos los honores el reconocimiento que se le negó al primero. Esta vez toca arrodillarse ante él y venerarlo como la entrañable y divertidísima joya que es. Ojalá sirva para que todo lo que hablemos sobre la realidad virtual de ahora en adelante sea menos sobre metaversos y más sobre ratoncitos que hablan mediante lenguaje de signos.

Cover

Moss: Book II

Plataformas PS4, PC y Meta Quest 2(versión analizada)
Multijugador No
Desarrollador Polyarc
Compañía Polyarc
Lanzamiento 31 de marzo de 2022

Lo mejor

  • Un trabajo artístico soberbio
  • Un aventura más grande y ambiciosa
  • Los combates contra jefes son una pasada

Lo peor

  • Sigue pasándose en un suspiro
  • Algo más de variedad de enemigos habría sido para coronarse

La noticia

Análisis de Moss Book 2: como volver a ser un niño y disfrutar de un videojuego por primera vez

fue publicada originalmente en

Vida Extra

por
R. Márquez

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