Existen multitud de dietas que podemos abrazar a lo largo de nuestra vida, unas dietas saludables que nos proporcionan la energía suficiente para desempeñar todas nuestras actividades cotidianas, y evidentemente debe contener todos los nutrientes que nuestro organismo necesita sin pasarnos, pero tampoco sin quedarnos cortos.

Y es que cada vez está más de moda la dieta vegetariana, y no obstante según la OCU el número de personas en el mundo que opta por una dieta vegetariana asciende a un 6 % en Estados Unidos o un 4 % en Europa.

Y a diferencia de las personas que comen carne, los vegetarianos consumen menos grasas saturadas así como más vitaminas y minerales, fibra y otras sustancias bioquímicamente activas. 

No obstante en lo que respecta a la salud cardiovascular, si bien se suele pensar que los veganos tienen un menor riesgo de padecer eventos cardíacos, los últimos estudios señalan que no se han detectado diferencias significativas entre riesgo de sufrir eventos cardiovasculares, pero sí hay una disminución de la mortalidad por enfermedad cardiovascular.

Y es que el consumo de alimentos ricos en fibra presenta un menor impacto metabólico y reduce los niveles de colesterol.

En lo que respecta a padecer cáncer, consumir cantidades elevadas de frutas y verduras reduce el riesgo de desarrollar ciertos tipos, además de que los vegetarianos presentan una menor incidencia de cáncer que los no vegetarianos.

Sobre la diabetes de tipo 2 comentan que las personas que siguen una dieta vegana cuentan con una ligera disminución del riesgo de diabetes debido a un menor impacto metabólico.

También han reconocido que los veganos tienen un mejor control del peso, y es que la dieta vegana es efectiva para disminuir el índice de masa corporal.

En cambio, una dieta vegetariana también tiene sus riesgos si no se sabe compensar bien, y es por ello que debe ser equilibrada y variada incluyendo una gran diversidad de alimentos que aseguren el aporte adecuado de todos los nutrientes.

Y es que los mayores riesgos para quienes siguen una dieta vegetariana pueden ser niveles insuficientes de vitamina D, vitamina B12 y de grasas poliinsaturadas de cadena larga de la serie omega-3.

También afirman que la dieta vegana aumenta el riesgo de fracturas y tiene repercusión sobre la salud ósea.

Hay que aclarar que si la dieta vegetariana se basa en productos procesados, aunque sean aptos para vegetarianos, todos los beneficios se acaban diluyendo.