noviembre 27, 2022

Estudio revela cómo los animales se adaptan a las estaciones

Los científicos han descubierto cómo un interruptor biológico ayuda a los animales a hacer que los cambios estacionales sean cruciales para la supervivencia, como cultivar una capa de invierno caliente y ajustar las temperaturas corporales.

Los hallazgos revelan cómo el cerebro responde a días cortos y largos para permitir que los animales se adapten a las condiciones cambiantes y rige comportamientos vitales como los ciclos de cría.

Los investigadores dicen que el estudio en ovejas podría ayudar a explicar los tiempos de las adaptaciones estacionales en una serie de especies como aves, reptiles y mamíferos.

Imagen de Dave Francis en Pixabay

Reloj interno

El reloj interno del cuerpo coreografía ciclos en los niveles hormonales y afecta rasgos como el sueño y el hambre. Estos alteran en el transcurso del día – conocidos como ritmos circadianos – y están influenciados por la genética.

Ritmos similares también se ven estacionalmente, pero hasta ahora no estaba claro cómo los genes juegan un papel en los cambios biológicos que fluctúan entre el invierno y el verano.

Los investigadores dirigidos por las Universidades de Edimburgo y Manchester estudiaron una glándula endocrina unida al cerebro llamada glándula pituitaria en ovejas que experimentaban longitudes cortas o largas del día.

Actividad génica

El tejido cerebral fue analizado para la actividad génica a lo largo del tiempo, lo que permitió a los científicos observar los procesos biológicos que ocurren en respuesta a diferentes períodos diurnos.

Encontraron que uno de los dos posibles mecanismos biológicos se activa dentro de la glándula pituitaria dependiendo de si el día es largo o corto.

En verano, cuando las noches son largas, el cerebro genera hormonas que causan una cascada de actividad génica que conduce a características biológicas asociadas con el verano.

Interruptor de volteo

Cuando las noches son cortas en invierno, el interruptor se voltea – las hormonas nocturnas se liberan durante más tiempo, desencadenando procesos biológicos vinculados al invierno.

El estudio encontró que en el cerebro de las ovejas, ambos procesos involucran un gen circadiano conocido como BMAL2, que se encuentra en muchos animales pero cuyo papel en el reloj estacional era previamente desconocido.

Las fluctuaciones en las hormonas y el comportamiento son parte de una delicada orquesta biológica que es crucial para la vida. Muchos animales dependen de los cambios estacionales en su biología para sobrevivir y nuestros hallazgos son una parte crucial del rompecabezas para entender los procesos subyacentes.

Profesora Simone MeddleInstituto Roslin, Universidad de Edimburgo

El temporizador genético “flip-flop” que hemos identificado es clave para funciones como la fertilidad como la transición de ovejas entre el invierno y el verano. Especulamos que es probable que este temporizador genético sea fundamental para los cambios anuales en muchas especies.

Profesor Andrew LoudonUniversidad de Manchester

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