septiembre 26, 2022

Terrae Novae: el programa espacial tripulado europeo a partir de 2030

¿Te imaginas un astronauta europeo en la superficie de la Luna en 2030 y otro en Marte en 2040? Pues esos son ni más ni menos que los ambiciosos objetivos del programa tripulado de la Agencia Espacial Europea (ESA) para los próximos años. En 2016 la ESA creo el programa E3P (European Exploration Envelope Programme) con la idea de definir la hoja de ruta del programa tripulado europeo, marcado desde la cancelación del proyecto Hermes en los años 90 por una total sumisión a los planes de la NASA. En 2021 el programa E3P fue bautizado con el sugerente nombre de Terrae Novae —’nuevos mundos’ en latín— y, precisamente, hace unos días se ha hecho público el documento Terrae Novae 2030+ que define esta nueva hoja de ruta espacial.

Órbita baja, Luna y Marte: objetivos del programa Terrae Novae de la ESA para 2028-2040 (ESA–Olivier Pâques).

Terrae Novae 2030+ no entra en muchos detalles técnicos, pero deja claro los propósitos del programa espacial de la ESA. Aunque la exploración robótica del sistema solar sigue siendo una prioridad, la hoja de ruta aclara que son proyectos precursores de cara a misiones tripuladas. Los objetivos del programa espacial tripulado de la ESA son la órbita baja, la Luna y Marte. Por un lado, llama la atención que se deje de lado a los asteroides cercanos como posibles objetivos de misiones tripuladas y, por otro, sin duda destaca la mención del planeta rojo. Es la primera vez que la ESA señala de forma clara y meridiana su intención de poner un ciudadano europeo en la superficie de Marte. La mención a la Luna no es una sorpresa en tanto en cuanto la ESA ya colabora con la NASA en el programa Artemisa, suministrando los módulos de servicio de la nave Orión y elementos de la estación Gateway.

El programa Terrae Novae (ESA).
La ESA contribuirá durante esta década a las misiones Artemisa y la misión de retorno de muestras MSR, además de seguir explotando la ISS (ESA).

La esperanza de la ESA es que esta colaboración le permita asegurarse asientos para astronautas europeos en las misiones Artemisa que vuelen después de la Artemisa III (que debe ser la primera misión de alunizaje y que está planeada para 2025). Pero Europa no se conforma con la nave Orión o la estación Gateway y quiere desarrollar el módulo lunar de carga EL3, apodado Argonauta, para llevar víveres y equipos a la base lunar del polo sur que la NASA quiere construir alrededor de 2031. El programa Terrae Novae es ciertamente inspirador e ilusionante, pero peca del mismo problema sistémico que han tenido programas anteriores, que no es otro que la fuerte dependencia de la NASA que tiene la ESA. La agencia espacial europea carece de una nave tripulada propia —sin duda un elemento importante en un programa espacial tripulado— y tampoco tiene planes para construir un superlanzador pesado capaz de lanzar las enormes cantidades de carga que requieren misiones tripuladas a la Luna o a Marte. O lo que es lo mismo, la ESA seguirá dependiendo del cohete SLS de la NASA —y, aunque sea indirectamente, del sistema Starship de SpaceX— para enviar seres humanos a la Luna y, en un futuro, a Marte. La invasión de Ucrania ha aumentado todavía más esta dependencia de la ESA al eliminar de la ecuación la colaboración con Rusia a largo plazo. No en vano, recordemos que la ESA colaboraba con Rusia en el programa ExoMars y tenía planes de participar en varias sondas Luna rusas durante esta década.

La ESA espera que el primer europeo pise la Luna alrededor de 2030 (ESA–Olivier Pâques).
Objetivos de la exploración luna según la ESA (ESA).
Módulo lunar de carga EL3 Argonauta (ESA).

En cualquier caso, la ESA suministrará durante la próxima década los módulos de servicio para las misiones Artemisa, que tendrán lugar a un ritmo de una cada año y se turnarán para viajar a la superficie lunar y a la estación Gateway. En algunas de estas misiones viajarán astronautas europeos, tanto a la órbita lunar como a la superficie de nuestro satélite. La ESA también espera construir y lanzar a la superficie lunar cuatro módulos de carga EL3 durante la próxima década, así como desarrollar un sistema de transporte reutilizable entre la Tierra y la Luna (Moon cycler o Cis-Lunar Transfer Vehicle). Con respecto a Marte, la idea es crear primero una red de satélites de comunicaciones y navegación, seguida de un orbitador meteorológico y una red de pequeñas sondas de superficie. Luego se enviaría una sonda capaz de excavar en el hielo marciano para demostrar tecnologías ISRU (o sea, convertir el hielo en agua potable o extraer oxígeno e hidrógeno del mismo). Además, el informe apunta a la misión de la NASA MLE (Mars Life Explorer) como la siguiente en la que ambas agencias podrían colaborar después de la misión de retorno de muestras MSR.

Las fases de la exploración de Marte según Terrae Novae (ESA).
Resumen de Terrae Novae (ESA).

Resumiendo, el programa Terrae Novae es una iniciativa que promete inspirar a las nuevas generaciones de europeos y que pone de relieve la importancia que tiene el programa espacial tripulado para la ESA. La cuestión, claro está, es si el presupuesto de la agencia será suficiente para hacer realidad estos grandes sueños.

El objetivo de Terrae Novae es poner un europeo/a en Marte en 2040 (ESA–Olivier Pâques).

Referencias:

  • https://esamultimedia.esa.int/docs/HRE/Terrae_Novae_2030+strategy_roadmap.pdf

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